Papa, mama
Fueron dejando claro en estos años que es lo que querían o esperaban de mí. Creo que básicamente es lo que todos los padres esperamos, en palabras de mi papa; “ser un hombre de bien, servicial nunca servil” creo serlo, pero también se que siempre podre mejorar en algo. Cada vez que pregunté si necesitaban algo nunca hubo respuesta. La necesidad éramos mis hermanos y yo felices, y creo que lo somos.
Quiero decirles que pueden estar tranquilos, que lo que me enseñaron y aprendí me sirvío y servirá por mucho tiempo. Sé el valor de las cosas, y puedo hablar y convivir con todos, en donde sea, en cualquier momento. Disfruto mucho cuando sorprendo a plomeros, electricistas o mecánicos cuando les hablo en su idioma y por supuesto me ayudaron ahorrar en todas esas tarifas. Me dieron la oportunidad de conocer y entender un mundo y personas que pensaban distinto, me costo trabajo adaptarme, errores, algunas decepciones, pero siempre con las palabras “te apoyamos hijo”.
No he tenido una sola idea en la vida en la que no haya podido contar con ustedes. No cambiaria nada de nuestra vida, ni un solo momento, ni una sola persona, ni un solo error, todo eso nos trajo a ser quien somos. Hoy puedo platicar con orgullo, a muchas personas, en diferentes lugares que mi primer trabajo fue a los 6 o 7 años y fui bolero, con un cajón que hizo mi papa. En una oficina cerca de casa de mis abuelos, desde entonces, tengo trabajo, y no pienso parar.
Aprendí la regla de la mitad, lo que sea que quisiera, solo necesitaba tener la mitad y del resto ustedes se hacían cargo. Quiero darles las gracias todas las oportunidades, especialmente, mi carrera, mis viajes, todos siempre trabajando y con mucha independencia.
Les puedo platicar a mis amigos que de ustedes y de mis abuelos debí haber aprendido un poco más sobre paciencia. Paciencia de esperarme todos los días hasta que llegara de la escuela, para estar en el carro esperándome por horas mientras entrenaba o salía con mis amigos.
Hasta la fecha me sigue costando trabajo tomar pausas, creo que he mejorado pero aun me falta. Gracias por enseñarme el mar, la pesca, las fogatas, la arena. De darme cuenta que no se necesitan muchas cosas para ser feliz.
Me doy cuenta que las historias que me platicaban fueron dándole forma a la persona que soy.
“Buenas tardes, soy JR y vengo a esto”
“Si no lo vas a hacer bien, mejor no lo hagas”
“El flojo, trabaja doble”
Vi el ejemplo de superación y esfuerzo en mi papa al sacar una carrera en contra de todo y con varios años encima, siempre eras el mas viejo de la clase. Lo que me dices papa con hechos, es que todo se puede, si alguien mas puede yo también. Ojala papa y recordaras pronto lo que me enseñaste tan bien, todo se puede, todo esta en ti y en lo que quieras vencer, últimamente te veo triste y tienes miles de razones para sonreír todos los días. Dos de ellas menores de 6 años.
Mama, me enseñaste creatividad y esfuerzo. No hay cosa que te detenga, todo lo resuelves, todo lo solucionas, sin importar la distancia o esfuerzo que se requiera. Siempre hay alguien buscándote por tus ideas, tu ayuda, tu sazón etc. Me enseñaste a entender que las amistades son siempre muy importantes.
Me enseñaron a cuestionar, a no quedarme quieto, a que la supuesta autoridad muchas veces no lo debería de ser, mucho menos hacerle caso sí esto pasaba. Hoy aprendó lo que en su momento no comprendía.
Quiero pedirles perdón si en algún momento los hice sentir mal, fueron errores que de haber sido más inteligente, no los hubiera cometido. Las cosas y los tiempos se van complicando y me pesa no poder convivir tanto como quisiera. Los extraño y los quiero, todos los días, a todas horas.
Espero haber aprendido lo suficiente de ustedes y de mis abuelos, para que algún día sus nietos logren ser igual de felices y orgullosos de sus padres. No se cuantos nietos serán o cómo sean sus personalidades, pero tratare de hacer con ellos, lo que creo que funciono conmigo.
Los quiero

«So long and thanks for all the fish»
N24°11.953″ W107°59.164″
Jesús Ruelas
Mayo 2018