Creo que te falta muy poco para que logrés entender esto que te escribí hace tiempo mientras volaba de regreso a verlos.
Hijo, Hija:
Mantente siempre con brazos y corazón abiertos, la vista al frente, la cabeza fría, paciencia abundante y confianza en Dios.
Elige tus batallas y escoge tus palabras, estudia tus actos y conócete. Que no te mueva tu instinto, mas bien tu razón.
Abraza las oportunidades, aprende de todo, en el dolor hay experiencia, en la felicidad hay oportunidades. No asumas, sé una persona clara, concreta y sencilla.
Espero de ti un ejemplo de responsabilidad, honestidad y valor. Una persona de bien, comprometida con la felicidad propia y ajena. Una persona alegre que disfruta la vida, respira profundo y sueña.
Espero que trabajes inteligentemente, que generes valor y valores para ti, tu familia y la sociedad. Te quiero franc@, humilde y rápid@ en aceptar y entender tus errores, pero paciente y tranquil@ ante los de los demás.
Espero te des cuenta pronto, que la vida no es justa, pero tu puedes serlo. Que te equivoques muchas veces pero nunca cometas 2 veces el mismo error. Que seas constantemente el mas riguroso jurado de tus acciones, y que celebres tus victorias de la manera adecuada.
Solo tu eres absolutamente responsable de tu felicidad, pelea y trabaja por ella con toda la pasión y fuerza de tu ser.
Espero, mas que cualquier otra cosa, que mantengas tu corazón, tu cuerpo y alma sanos y salvos durante mucho tiempo, para que puedas sentir por tus hijos el mismo amor y orgullo que tengo por ti.
«So long, and thanks for all the fish»
N24°11.953″ W107°59.164″
Jesús Ruelas
Enero 2017