Decisiones efectivas
El siguiente texto está pensado en un enfoque laboral y profesional, aunque no puedo evitar relacionarlo también con la familia y amigos, espero poder equilibrar ambos temas.
Todos los días nos enfrentamos a distintas decisiones, unas muy triviales, otras más interesantes. A medida que la vida y el trabajo se vuelven más complejo las decisiones hacen lo propio. Por lo general para cosas sencillas, gustos, preferencias, vestimenta etc. Nos inclinamos a ser, usar y tener más o menos las mismas experiencias de nuestro medio social y laboral esto lo hacemos de forma natural para cubrir nuestra necesidad y sentido de pertenencia. Ser parte del grupo.
Cuando hablamos de cosas complejas, de esas que pueden tener mucho impacto en tu vida u la de otros, es común ver que más de una persona cree ser la adecuada para tomar la decisión. Más de una persona cree que la decisión la debe tomar otro, otros tantos bombardean con datos y opiniones pero no quieren o deben decidir. Finalmente en muchas ocasiones quien termina decidiendo no debería de hacerlo.
Suponiendo que la persona sea la adecuada, la información disponible para tomar acciones no es lo suficientemente buena, no se alinea al tema o sencillamente no existe. Lo que hace el proceso de decidir muy difícil. Otras ocasiones hay tanta información disponible que es muy complejo identificar lo relevante. Lo que nos lleva a retrasos, perder tiempo, amistades, tranquilidad o salud.
Con el paso del tiempo y de algunos libros les puedo compartir 4 cosas que trato de hacer cuando tengo que decidir algo importante. Les recomiendo también escribir cada una de las preguntas y revisarlas con 2 personas. Una de esas personas tiene que estar involucrada en lo que haces, la otra debe ser alguien totalmente ajeno a tu profesión. Ambas deben ser absolutamente confiables y objetivas. Tener estas dos personas contigo te servirá infinitamente cuando tengas que consultar temas, tomar decisiones, buscar consejos o pasarla bien. Si tienes la suerte de contar con más de 2, pues mucho mejor.
1.-Para definir que decisión tomar
¿Como se llama mi proyecto o decisión?
¿Que quiero lograr?
¿Para que me va a servir?
¿Cuanto me va a costar y como lo recupero?
¿Que pierdo o gano?
Empieza por ponerle nombre al tema, es mucho más sencillo plantear las cosas cuando tienen nombre: “Comprar software”, “Inversión en Bolsa”, “Mejora en logística” etc. Hago este proyecto o decisión porque me va a hacer más feliz, porque quiero evitar un problema, para mejorar la rentabilidad, deber menos.
El cuanto te va a costar tiene que estar muy claro, en tiempo, dinero y esfuerzo. Probablemente hacer la casa del árbol de tus hijos no te cuesta mucho, pero tú no eres carpintero y te tardarás el triple que alguien que si lo es.
Cómo recupero lo que invertí, es relativamente fácil para proyectos laborales, básicamente es lo que ahorras en gasto, ganas en productividad, ventas o margen contra lo que te costó invertir. Para proyectos personales los beneficios o retornos son más bien intangibles. Una buena regla es; si te hará mejor persona, si ayudas a alguien, si te hace reír, pues ya ganaste, siempre y cuando tus finanzas no se vean comprometidas.
Lo que pierdes y ganas me gusta más enfocarla mas al plano intangible y personal, por ejemplo; gano confianza de mi equipo, pierdo convivencia con mi familia, implica muchos viajes, mejoro la comunicación con mi esposa, tranquiliza a mis padres. Cosas por el estilo.
2.-Para identificar si eres o no el indicado para tomar la decisión
¿A quién beneficia o perjudica el tema mayormente?
¿Quien está corriendo el mayor riesgo en el proceso?
¿Quien es el responsable del éxito o fracaso?
Podrás tener muchas ideas buenas, pero a quien mayor beneficio le trae no es a ti o a tu equipo, por lo que probablemente no deberías de ser tu quien decide. En cuanto al riesgo, tú en ventas puedes ser el mayor beneficiado, pero logística será quien corra mayores riesgos o cambios importantes.
Una vez que las primeras dos están claras, la tercera es sencilla, el responsable del éxito o el fracaso del tema es quien obtiene el mayor beneficio y puede conciliar y convencer a las áreas que corren mayores riesgos.
Puede que tú seas el mayor beneficiado, pero tu jefe es quien puede conseguir la cooperación y voluntad del resto de la organización. Todo depende de que tan grande sea el beneficio contra los riesgos del grupo, no de ventas y logística individualmente.
3.-Para recabar la información correcta
¿Quien tiene el mayor conocimiento del tema?
¿Que han hecho empresas o personas que han pasado por lo mismo?
¿La información disponible es válida a través del tiempo?
Siempre en algún lugar del planeta hay un experto, si no lo puedes pagar, pues hay libros, revistas, seminarios, conferencias, colegas, amigos, padres, boleros y por supuesto internet. Creo que las primeras 2 preguntas se contestan usando la lista de recursos que les mencione.
La tercer pregunta es un poco más interesante porque puede afectar el rumbo de la decisión, si la información con la que decido no puede claramente ayudarme a saber si estoy haciendo lo correcto probablemente debas investigar más. Es un tema de visión y tendencias. Nadie quiere decidir algo que tenga que rehacer por completo el año que entra. Hace unos días Ford anuncio que se sale del negocio de los automóviles en USA supongo que sí tomaron la decisión es porque hicieron la tarea.
4.-Para definir cuando ejecutar la decisión
¿Cuando puedo subir al barco a todos los involucrados?
¿Cuando corro el menor riesgo operativo, financiero o personal?
¿En que momento es más probable que la ejecución fluya mejor?
¿Cuando el ánimo, entusiasmo y emociones de los implicados es el adecuado?
El VP debe de aprobar el tema, está de viaje y su siguiente ventana en la agenda es dentro de 3 semanas. Probablemente te pida que prepares más información, eso te puede tomar 1 mes más antes de volver a revisarla la agenda del VP y en este punto te puede atender a mediados de noviembre. Para ese entonces estarás en medio de la temporada y será muy riesgoso ejecutar el tema. Sobre todo porque el Gerente de planta tiene ya su cirugía programada en cuanto termine la temporada y estará incapacitado 2 meses. Después son las elecciones presidenciales y es probable que el CEO quiera esperar para invertir hasta que se resuelva quien será presidente los siguientes 6 años.
Si el beneficio del proyecto es lo suficientemente grande, nada de esto te debe detener, todos debemos tener tiempo para una buena idea, para algo que claramente nos trae mejor negocio. Si el proyecto se retrasa estarás claramente dejando dinero en la mesa y debes escalar el tema, buscar aliados o lugares y espacios no necesariamente en la oficina para hacerte escuchar. Si aún así el tema se retrasa, por lo menos habrás cumplido en informar el beneficio y te habrás mostrado con un buen sentido de urgencia.
Personalmente creo que los que tenemos que decidir debemos balancear muy bien. Es cuestión de estilos, experiencias y personalidades. Hay gente muy arriesgada, algunos preferirán decidir en un mes, con el 60% de la información para dar un 70% del resultado. Otros darán el 85% del resultado con el mismo 60% de la información, pero tardaran 3 meses en tomar la decisión. Cualquiera de las dos es buena, si una es mejor que la otra, le toca juzgarlo a tu jefe, la cultura de tu empresa y tu estilo personal.
“So long, and thanks for all the fish”
N24°11.953″ W107°59.164″
Jesús Ruelas